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Declaración de Río Becerra

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Trabajadores nucleares de América Latina se reunieron en México: Declaración de Río Becerra

Por una actividad nuclear diseñada por cerebros latinoamericanos y realizada por manos latinoamericanas

Por: CBP (Fecha publicación:18/09/2005) Argenpress

El I Foro Latinoamericano y Caribeño de Trabajadoras y Trabajadores Energéticos, realizado en Caracas, Venezuela, en mayo pasado, reunió a trabajadores de diversos sectores de la energía de 17 países del continente y de Francia como invitado especial. Entre los resultados de este foro, está el acuerdo de trabajar por un vínculo permanente de enlace, comunicación e intercambio, entre los trabajadores que realizamos actividades en ciencia y progreso tecnológico, así como en aplicaciones de la energía nuclear. Este tomó cuerpo en el Primer Encuentro Latinoamericano y Caribeño de Trabajadores Nucleares, realizado del 8 al 10 de septiembre en la ciudad de México, con la participación de delegaciones de Argentina, Cuba, Venezuela y México.

Este Encuentro declara:

Más de dos décadas de Internacionalismo Social Demócrata han representado para los pueblos de Latinoamérica y el Caribe, un grave retroceso. Los avances logrados desde las luchas por la independencia y a lo largo del siglo XX, en la economía y en el mejoramiento de las condiciones de vida de nuestros pueblos, sufrieron el embate de un capitalismo salvaje, que sin respeto alguno por la soberanía de los países, ha incrementado el saqueo de nuestros recursos naturales y ha bloqueado cualquier posibilidad de progreso independiente de los países al sur del Río Bravo.

Parte central de este embate ha sido la privatización de los sectores fundamentales de la economía, como la energía, la minería, la banca, las comunicaciones, que han sido entregadas al gran capital, dando como resultado una mayor concentración de la riqueza en unas cuantas manos y un crecimiento desmesurado de la pobreza para los pueblos.

Los avances en materia de ciencia y tecnología, que con grandes sacrificios se han logrado en la región, se han encontrado con políticas diseñadas en los centros del capital y puestas en práctica por sus representantes incrustados en las cúpulas del poder en nuestros países, que pretenden eliminar cualquier avance en estos terrenos y hacer de estas actividades, meros apéndices de la investigación científica y tecnológica que, con grandes recursos y apoyo de sus estados, se realizan en las metrópolis capitalistas, siempre al servicio de las grandes empresas transnacionales.

Así, se han desintegrado instituciones y grupos de trabajo científico y tecnológico que pudieran representar alguna posibilidad de progreso con soberanía. En un mundo en que la ciencia y la tecnología logran enormes avances cada día, y pudieran representar la solución a los graves problemas de la sociedad y al deterioro de la naturaleza, los países industrializados se apropian también del conocimiento. No conformes con su dominio económico, y para asegurarlo, los dueños del capital imponen el sometimiento tecnológico.

La energía y el siglo XXI

El dinámico mundo del siglo XXI demanda una gran cantidad de energía. La naturaleza requiere que la producción de esa energía, respete el medio ambiente. La sociedad reclama que esa energía tenga precios accesibles y sirva para satisfacer las necesidades del ser humano.

Los precios internacionales de los hidrocarburos, la posibilidad de dar a estos un mejor uso que el de ser combustibles, la contaminación que produce el carbón, entre otros factores, obligan al diseño de políticas energéticas que contemplen todas las fuentes posibles de generación, entre las cuales la opción nuclear, además de que se trata de una tecnología plenamente probada, presenta ventajas en términos económicos, de preservación del ambiente y seguridad, principalmente. La energía nuclear, por otro lado, no está limitada a las aplicaciones energéticas. En la salud, en la agricultura, en la industria, en el manejo de desechos peligrosos y aun en el cuidado del medio ambiente, las aplicaciones pacíficas de la energía nuclear han hecho importantes aportaciones al ser humano y constituyen un factor en la posibilidad de alcanzar soluciones a algunos de los problemas de la sociedad.

Resurgimiento de lo nuclear

La necesidad de energía del mundo de hoy y las ventajas de la energía nuclear sobre otras fuentes primarias de generación energética, colocan a esta opción como la más viable en lo económico, en seguridad y en el cuidado de la naturaleza. Esto, que claramente ha sido advertido por los países dominantes --lo que se muestra en el resurgimiento de la industria nuclear-- pretende ser monopolizado nuevamente por estos países, negando cualquier posibilidad de que otras naciones participen de esta fuente de energía de manera soberana. Nuestros países no pueden permanecer atados a fuentes de generación de energía cuyo agotamiento se acerca a pasos acelerados, ni deben esperar pasivamente las políticas provenientes del exterior. Ante este resurgimiento nuclear, debemos contar con un progreso propio de las ciencias y tecnologías nucleares, tanto en materia energética como en otros usos pacíficos de la energía nuclear. Debemos pugnar por la independencia tecnológica en la materia.

El futuro

Para nuestros países, prepararnos para el futuro es hoy, diseñar políticas que respondan a los intereses de las mayorías. Para ello, debemos impulsar las actividades instructivas, científicas y tecnológicas, de manera que respondan a las características y necesidades nuestras, diseñar programas energéticos de largo plazo que contemplen todas las fuentes de generación de energía, priorizando aquéllas que nos garanticen soberanía y cuidado de la naturaleza.

Las tareas que tenemos hoy en América Latina y el Caribe, son de tal magnitud que requieren no sólo de la participación de los trabajadores de cada uno de nuestros países, sino de la unidad latinoamericana. Superar a las grandes empresas transnacionales, requiere construir una fuerza que rebase las fronteras geográficas, basada en la identidad cultural e histórica que nos hermana.

Esta unidad latinoamericana y caribeña no debe ser producto sólo de los buenos deseos. Debe construirse cada día, creando las instancias de análisis y coordinación que nos permitan intercambiar los análisis y elaborar políticas, estrategias y tácticas comunes.

Por ello, retomando los acuerdos del I Foro Latinoamericano y Caribeño de Trabajadoras y Trabajadores Energéticos de mayo pasado, los trabajadores nucleares dimos un paso para nuestra unidad y coordinación con este encuentro.

En éste, delegaciones de cuatro países acordamos:

- Las actividades de investigación, progreso y uso de las aplicaciones pacíficas de la energía nuclear, revisten un carácter estratégico, por lo que deben ser parte fundamental de las políticas nacionales de nuestros países.

- Establecer una coordinación que enlace a todos los trabajadores latinoamericanos de las ciencias y tecnologías nucleares, como un primer paso hacia una futura federación latinoamericana de trabajadores nucleares;

- establecer una comunicación permanente que permita el intercambio de experiencias en aplicaciones nucleares tanto energéticas como no energéticas;

- intercambiar puntos de vista y experiencias en la generación de energía por reactores nucleares;

- fomentar el uso de las aplicaciones pacíficas de la energía nuclear,

- desarrollar una política informativa de lo nuclear, que dé a la población en general, los elementos que le permitan asumir conscientemente el uso de la energía contenida en el átomo.

- Respecto al acuerdo del Foro de Caracas de crear el instituto latinoamericano de energía, asumimos el compromiso de contribuir en el área nuclear a su concreción.

- Integración activa en el Foro Latinoamericano y del Caribe de Trabajadores de la Energía de mayo de 2006, al que proponemos la realización de una reunión de trabajo que aborde la evolución nuclear.

Este Encuentro saluda los movimientos sociales que, en defensa de los intereses de los pueblos, han empezado a cambiar el rostro de nuestro continente, acercándolo a los ideales y sueños de San Martín, Bolívar, Martí, Zapata y muchos otros latinoamericanos. Hacemos votos por la consolidación, en particular, de los procesos nacionalistas en Venezuela, Argentina, Uruguay, Brasil. Enviamos un saludo solidario a la heroica Cuba y a la clase obrera y pueblo bolivianos, al tiempo que expresamos nuestro deseo porque los demás hermanos de Latinoamérica y el Caribe se sumen a la lucha por la segunda independencia.

¡Por la unidad de los trabajadores nucleares de América latina y el Caribe!

México D. F. a 10 de septiembre de 2005

Primer Encuentro Latinoamericano y Caribeño de Trabajadores Nucleares, por la coordinación latinoamericana provisional:

- Marcelo Estevez, Asociación de Trabajadores del Estado de la República Argentina (ATE).

- Cruz Duménigo González, Sindicato Nacional de Trabajadores de las Ciencias de Cuba.

- Daniel Trujillo P. Sindicato Unico de Trabajadores de la Industria Nuclear, México.

- Mónica Saiz, Congreso Bolivariano de los Pueblos.

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